Resumen de Madame Bovary, de Gustave Flaubert

Resumen de Madame Bovary de Gustave Flaubert

Aunque en su instante nadie lo sabía, el realismo literario del siglo XIX llegó a su cumbre cuando Madame Bovary se divulgó en formato libro en 1857, luego de que su crónica podría haber sido lanzada por entregas en la revista literaria La Revue de Paris, entre el 1 de octubre de 1856 y el 15 de diciembre del mismo año.

Su creador, Gustave Flaubert, fue procesado por haber escrito una historia tan escandalosa para su etapa. El "escándalo" provenía de su personaje principal, Emma, una heroína atrevida que, inspirada por las novelas románticas que le gustaban, buscaba un amorío tras otro más allá de estar casada, cometiendo adulterio todo el tiempo.

Quien fuera un escritor irreconocible se transformó en el creador de un tradicional de la literatura, que inclusive dio origen al término "bovarismo", usado para detallar a esas personas que idealizan el cariño y se desilusionan al comenzar una relación.

➡️ Tabla de contenido
  1. Personajes de Madame Bovary
  2. Resumen de Madame Bovary
    1. Primera parte
    2. Segunda parte
    3. Tercera parte
  3. Opinión de Madame Bovary

Personajes de Madame Bovary

Los individuos primordiales de Madame Bovary son los siguientes:

  • Emma Bovary: además popular como Madame Bovary, Emma es una mujer enamorada de la iniciativa del amor romántico. Está llena de sueños egoístas y vacíos, presa del engaño de parte de sus novelas. Frustrada por la vida mundana a la que está atada con su marido, escoge perseguir esos instintos pasionales.
  • Charles Bovary: marido de Emma y médico de profesión, es un óptimo hombre, pero tosco y arcaico. Más allá de no ser un romántico, está ciegamente enamorado de Emma hasta el punto de creerla y no saber que le engaña frente sus propias narices. Algo que no es asombroso, debido a que es un hombre mediocre tanto a nivel conyugal como profesional.
  • León Dupuis: Emma le considera su alma gemela y su exclusivo rayo de promesa en su anodina vida. León, perdidamente enamorado de Emma, pero suponiendo no ser correspondido, se marcha a París. Tres años luego se reencuentra con Emma y, por fin, hacen situación su amor hasta que él la deja para casarse con otra mujer.
  • Rodolphe Boulanger: un hombre rico y muy mujeriego que juega con incontables amantes y después las deja. Encandila a Emma para que se encapriche con él y, de esta forma, tener una chiquita aventura. No obstante, la deja cuando ella le ofrece fugarse juntos.
  • Berthe Bovary: hija de Emma y Charles, su madre tiende a rechazarla y descuidarse de ella salvo cuando sus amantes la abandonan. Hereda la mediocridad de su padre. Tras el suicidio de su madre y la desaparición de su padre, pasa de familiar en familiar hasta que es acogida por una hermana del tío Rouault, que le transporta a trabajar a una hilandería.
  • Héloïse Dubuc: primera mujer de Charles, una viuda en teoría adinerada que vive poseída por los celos. La madre de Charles le ordena a casarse con ella por su dinero, pero, cuando se dan cuenta que no posee el dinero que decía tener, es acusada y muere poco luego.
  • Lhereux: el tendero y comerciante del pueblo. Es un hombre pillo y de malas pretenciones que enreda a Emma para que se gaste un dinero que no posee en joyas y lujos que no requiere, todo para estar a nivel de sus amantes.
  • Homais: farmacéutico amigo de Charles, desinformado e impertinente. Está enamorado de Emma y este amor cegado es el responsable, de manera indirecta, de que Emma muera suicidándose con un raticida. Contradictoriamente, Homais siempre es el que, sin saberlo, proporciona ideas a Emma para que se reúna con sus amantes.

Resumen de Madame Bovary

Se dice que Madame Bovary está inspirada en la situacion real de Veronique Delphine Delamare, una quiere de casa que se casó con un médico y cometió una cantidad enorme de actos adúlteros antes de suicidarse en 1848.

Por su parte, la novela cuenta la narración de una mujer que jamás quiso protestar de su destino. En tres partes bien diferenciadas acompañamos a Emma, después popular como Madame Bovary, una apasionado de las novelas románticas que quiere vivir una historia de amor como la que lee en los libros, pero se desilusiona al notar cómo es la verdad de casarse con un hombre que no quiere y es invadida por la amargura.

Primera parte

La historia empieza contándonos la niñez y juventud de Charles Bovary, un joven que aprendió a leer y escribir por medio de su madre, debido a que su padre se gastaba el dinero en alcohol y juegos de azar. Charles escoge estudiar medicina, pero, al no ser un estudiante brillante, aprueba en el segundo intento. Su madre, entonces, le instala un consultorio en el pueblo provinciano de Tostes y le ordena a casarse con Héloïse Dubud, una mujer viuda y bastante más grande que él, pero muy adinerada. Los algunos años que dura ese matrimonio son un infierno para Charles, que soporta los celos de su mujer, que llega a abrir sus cartas privadas.

Una noche Charles visita al señor Rouault, un tolerante que se había roto la pierna. A lo largo de esta visita conoce a su hija, Emma, una muchacha que encandila sin pretenderlo a Charles con su distinción, hermosura e ingenuidad. Obsesionado con Emma, Charles escoge conocer recurrentemente al señor Rouault inclusive cuando su pierna optimización, lo que despierta los celos de Héloïse. Los padres de Charles, por su lado, se dan cuenta que la mujer de su hijo no es tan adinerada como creían y se arma un alboroto. Es entonces como, días luego, Héloïse fallece y Charles se libera de esa carga.

Enamorado, visita otra vez al señor Rouault para soliciar la mano de Emma. Ella, que es una mujer apasionado de las novelas románticas y que pretendía presenciar en su historia lo que era la alegría, la pasión y los arrebatos que se describen en los libros, permite la proposición. A lo largo de tres días se festeja su boda, donde se entretienen bastante gente y sólo la madre de Charles se expone reticente. Luego de la noche de bodas, Charles siente cómo su historia empieza otra vez y, en este momento, por fin puede ser feliz.

Sin embargo, a Emma le pasa justo lo opuesto. Tras marcharse a vivir con Charles a Tostes, no está confortable con la circunstancia. Víctima de la idealización de las novelas románticas, Emma suponía estar enamorada de Charles y que, luego de la boda, su historia de casada sería como la de los libros, pero no era de esta forma. No sentía la pasión ni la alegría que añoraba desde sus años en el convento. Ahí, ella leía novelas románticas a escondidas, imaginando ser una doncella de la Edad Media que esperaba por su príncipe. Y halló que, con Charles, pasaba bastante más de lo mismo: soñaba con enormes amores, pasionales y animales, mientras su marido comparte techo con ella y no la hace sentir como quisiera.

Charles, que es un hombre arraigado, repudia todos los intentos de romanticismo de Emma, que está encerrada en un matrimonio aburrido. Esta circunstancia gira imprevisto cuando son invitados al castillo de La Vaubyessard, propiedad del marqués de Andervilliers, para ayudar a un baile. Emma se siente como pez en el agua en ese castillo, que aparentaba sacado de sus novelas, y empieza a sentir la mediocridad burguesa como un calabozo: su casa es aburrida y su marido no posee ambición ni la toma seriamente. Con el pasar de los años, Emma enferma y se encierra, presa de la melancolía y la tristeza, y Charles escoge mudarse con ella al pueblecito de Yonville-l’Abbaye para ver si le viene bien el cambio de aires.

Segunda parte

Para Emma, Yonville-l’Abbaye es bastante más de lo mismo. Acuden a una posada donde Charles habla con el farmacéutico Homais y Emma, con el joven León Dupuis, con quien se ve tener bastante parecido y llega a considerarle un alma gemela. Con el pasar de los años Emma se queda embarazada y el hecho de ser padres alegra a Charles y a Emma, quien contrata a una nodriza para proteger de su hija una vez nace, y a quien llama Berthe.

Una tarde, yendo a conocer a su hija, Emma está con León y caminan un extenso rato juntos, lo que despierta comentarios en el pueblo. León se siente cada vez más atraído por Emma y ella además intenta pasar tiempo con él, más allá de que jamás tienen la posibilidad de estar a solas. Aunque revela que León está enamorado de ella, Emma no se atreve a confesarle que siente lo mismo y él jamás se lo piensa, por lo cual viven atormentados por sentimientos que encierran en su corazón. Emma recibe la visita del tendero Lheureux, que le da todos los bienes y lujos que desee, inclusive a crédito. Paralelamente, León se marcha a estudiar a París, lo que hunde a Emma en la tristeza porque consideraba a León como un rayo de sol en su historia gris. Por esto, escoge derrochar el dinero en dulces, vestidos y lujos insignificantes para paliar el mal.

En esas hace aparición Monsieur Rodolphe Boulanger von La Huchette para ver a Charles, pero cae rendido frente la hermosura de Emma. Como mujeriego, escoge aprovecharse de una Emma aburrida en su matrimonio para encandilarla con expresiones lindas y citas perfectas, desapareciendo a lo largo de semanas para que Emma tenga sed de él. Emma cae en sus garras y, con Rodolphe, convence a Charles de que los paseos a caballo curarán su tristeza, por lo cual sale a cabalgar a lo largo de meses con Rodolphe, encontrándose con él en misterio, feliz de tener un apasionado como en las novelas.

Temerosa por perder a Rodolphe, Emma ocupa al tendero cada vez más vestidos, joyas y elementos de lujo. Lo que no sospecha es que para Rodolphe ella es simplemente otro premio y le divierte humillarla y verla suplicar por su amor. Emma llega a proponerle fugarse juntos y Rodolphe finge estar en concordancia, cuando de todos modos le se ve un plan absurdo e irrisorio. Como la aventura llegó bastante lejos, le redacta una carta a Emma para despedirse de ella, derramando gotas de agua sobre el papel para que Emma creyese que había llorado mientras escribía. La mujer, dolida, piensa en suicidarse, pero cae dificultosamente enferma. A todo ello se le unen las deudas al tendero. Nuestro Charles, atormentado, pide más dinero prestado al tendero, con terribles condiciones de intereses. Para animar a una Emma cada vez más recuperada, Charles escoge llevarla a Ruan para ayudar a la ópera.

Tercera parte

Emma se deja llevar por la ópera y, otra vez, quiere entregarse al ídolo de la obra y huír con él de su historia anodina. En el intermedio se reencuentra con León, que trabaja en Ruan como abogado. Al día siguiente, Emma y León quedan en una posada mientras Charles vuelve al pueblo, y León convence a Emma de ver la localidad en carruaje, y los pobladores de la región terminan siendo sorprendidos por un carruaje de cristales oscuros que se desplaza de manera rara a lo largo de su recorrido.

De regreso al lugar de vida, Emma revela que el padre de Charles había muerto. El tendero, felicitándoles por la herencia, aconseja a Emma que convenza a Charles para que le dé un poder y, de esta forma, logre realizar los pagos sus deudas. Emma habla con León para que, con sus entendimientos de derecho, ayude a Charles a gestionar la herencia. Escoge, además, viajar para ver a León y pasar tres días de pasión desenfrenada con él. Emma empieza a fingir que los jueves toma clases de piano en Ruan para escaparse de Charles y reunirse con su apasionado, pero los viajes y los vestidos nuevos se acumulan al resto de deudas. Emma busca excusas para cada deuda y Charles cree las expresiones de su mujer, más allá de que ella empieza a verse abiertamente con León en Ruan y lo visita siempre que le gusta.

Controlada por su pasiones e instintos, Emma pierde la visión. Las deudas se acumulan hasta el punto de que el tendero les amenaza con el embargo si no las abonan, pero nadie quiere prestarle dinero a Emma y, por lo tanto, pierden la vivienda. Llega a rogar a Rodolphe para que la ayude, pero éste la repudia. Tampoco León puede ayudarla, quien además la abandonó para casarse con una mujer más decente. Desesperada, acude al farmacéutico y le pide raticida. Él, que además está enamorado de Emma, la contribuye a hallar el raticida y mira, aterrado, cómo Emma se lo bebe de un trago. Emma vuelve a casa para escribirle una nota de despedida a Charles y, en su presencia, muere víctima del veneno.

Días luego de la desaparición de Emma, Charles encuentra la carta de despedida y revela que Emma lo engañó con Rodolphe y después, con León. Ese mismo día, Berthe encuentra a su padre en una banca de su jardín. Pero, para su desgracia, lo encuentra muerto, y la niña queda huérfana.

Opinión de Madame Bovary

Madame Bovary es una narración acerca de personas, acerca de cómo viven sus vidas y acerca de cómo tienen la posibilidad de arruinarse a sí mismas si se ciegan por sus sueños e especiales. Esto se ve precisamente en sus dos personajes principales principales: Charles y, más que nada, Emma Bovary.

El resto de los individuos siguen los pasos de estos dos personajes principales, y son tanto presentes como detonantes, directos o indirectos, de su desgracia. Pero todo lo que acontece en la historia es culpa de un matrimonio que no sabe cómo vivir su amor y, en vez de estar comunicado y solucionarlo, se deja llevar por un amor falso. En la situación de Charles, la ceguedad del enamoramiento; en la situación de Emma, la idealización del romanticismo.

La vida impuesta dentro de unos cuerpos que tienen la capacidad de ir más allá y desear bastante más de lo que deberían acaba por arruinar este matrimonio, víctima de la catástrofe. Charles es conformista y sólo quiere ser feliz con su mujer y, para eso, es con la capacidad de denegar lo evidente: que su mujer lo engaña todo el tiempo. Emma, por su lado, no se compone con nada y vive de ilusiones irreales y amores inviables que sólo tienen un final feliz en los libros.

Irónicamente, los sueños de Emma acaban por matarla y esto acaba además con la vida de Charles, quien, de tanto conformarse, acabó siendo incapaz de escuchar a su mujer y ayudarla como era primordial. Una perspectiva pesimista por parte del creador, que nos sugiere ir a reflexionar que los humanos somos soñadores por naturaleza, pero que soñar bastante nos transporta a la infelicidad.

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