Resumen de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez

Resumen de El coronel no tiene quien le escriba de Gabriel Garcia Marquez

Publicada en 1961, El coronel no posee quien le escriba pertenece a las proyectos más populares del escritor colombiano Gabriel García Márquez. Hablamos de una novela corta interpretada por uno de los individuos más entrañables de la literatura hispanoamericana del siglo XX: el coronel.

El coronel no posee quien le escriba pertenece a la lista de las 100 superiores novelas en castellano del siglo XX según el diario El Mundo. Más allá de que Márquez admitió que fue una de las proyectos menos complicados que había escrito hasta hoy, además lo llegó a tener en cuenta su mejor libro. Como buena obra de este creador, no faltan sus propios saltos en la trama y realismo mágico.

➡️ Tabla de contenido
  1. Personajes de El coronel no posee quien le escriba
    1. Personajes principales:
    2. Personajes secundarios:
  2. Resumen de El coronel no posee quien le escriba
    1. Primera parte
    2. Segunda parte
  3. Opinión de El coronel no posee quien le escriba

Personajes de El coronel no posee quien le escriba

Personajes principales:

  • El coronel: personaje primordial de la obra. Hablamos de un veterano de guerra de actitud ingenua y noble. Hablamos de un hombre con mucha dignidad y estable defensor de la justicia, más allá de ser abandonado por el gobierno luego de sus servicios en la guerra.
  • La mujer del coronel: una mujer enferma que sigue en la pobreza a su marido. Es muy consciente de su circunstancia económica y, en oportunidades, discute por ello con su marido, debido a que se ve no tomárselo todo lo seriamente que debería, pero todavía es una compañera leal.
  • Agustín: hijo del coronel y su mujer, un joven que murió ejecutado por los esbirros del gobierno por estar relacionado con ocupaciones secretas. Les dejó a sus padres un gallo de pelea en el cual el coronel deposita todas sus esperanzas para liberarse de la pobreza y la precariedad.
  • Sabas: amigo del coronel y padrino del difunto Agustín, un hombre que logró tratos con el gobierno luego de la guerra y en este momento es comerciante, representando a la clase rica.

Personajes secundarios:

  • El abogado: un hombre a quien el coronel delega su caso de la pensión frente el gobierno.
  • El doctor: el médico del pueblo, un hombre que integra la red informativa en la clandestinidad política contra el régimen. Aconseja al coronel no llevar a cabo tratos con Sabas.
  • El gestor de correos: representa la burocracia con su carácter displicente, siempre subestimando la ansiedad del coronel al verle llegar cada viernes a la oficina.

Resumen de El coronel no posee quien le escriba

Primera parte

El coronel, cuyo nombre y apellido jamás conocemos, es un veterano de guerra que sirvió a las órdenes de Aureliano Buendía, popular personaje de Cien años de soledad. Vive con su mujer en la pobreza, en una modesta casa de la costa colombiana.

La historia empieza un día en el que el coronel se levanta temprano porque debe ayudar a un entierro, el primero en los últimos veinte años por muerte natural. Su mujer no lo sigue, debido a que tiene asma y no sale de casa. El coronel se dirige a la plaza del pueblo, donde lo sigue su compadre Sabas, el exclusivo que pudo huir a la persecución militar cuando acabó la guerra.

El coronel transporta quince años aguardando una pensión a la que tiene derecho por haber servido en la Guerra Civil. Por esa razón, todos los viernes va a la oficina de correos del puerto para que le notifiquen esa pensión, ya que su circunstancia económica no es muy buena y solamente tienen para comer. Además, mantiene un gallo de pelea que perteneció a su hijo, Agustín, que fue acribillado en la gallera por ofrecer información de manera clandestina, y en el pueblo creen que es el más destacable gallo del distrito. Por eso, y por amor a su difunto hijo, el coronel mantiene el gallo para futuras peleas, depositando en él todas sus esperanzas, aunque su mujer no está según el trato preferencial que recibe el animal.

La circunstancia económica en la vivienda del coronel es terrible y, para empeorar las cosas, sigue sin recibir la alerta sobre la pensión. Desesperanzado, habla con los amigos del difunto Agustín, quienes le comunican sobre la próxima victoria del gallo y, por medio de ello, el coronel se hace más fuerte. Después de eso, su mujer le reitera que que cambie de abogado por el tema de la pensión, y el coronel ingresa.
El coronel redacta una carta donde comunica del cambio de abogado mientras se hunde en una ambientación lúgubre, debido a que transporta toda la historia lloviendo y no tienen nada que llevarse a la boca.

El día 2 de noviembre, la mujer del coronel transporta flores a la tumba de su hijo y sufre una recaída a causa del asma que la mantiene en cama numerosos días. Tanto ella como el coronel están raquíticos del hambre; de hecho, no tienen comida para el gallo, y los amigos de Agustín deciden darle de comer.

Sabas, el amigo del coronel, le ofrece entonces que venda al gallo de pelea, debido a que le tienen la posibilidad de ofrecer hasta 900 pesos por él y, además, le ahorraría varios inconvenientes. El coronel escoge preguntar otra vez en correos por su alerta, que sigue sin llegar, y camina un rato por el pueblo sin entender qué llevar a cabo antes de llegar a su casa. Ahí, su mujer escoge proceder a ofrecer el pésame por el entierro con el que empezó la historia, del que ya han pasad dos meses. El coronel y su mujer tienen una fuerte controversia gracias a su circunstancia económica, por lo cual el coronel escoge venderle el gallo a su amigo Sabas.

Segunda parte

Cuando llega a la vivienda de Sabas, el coronel se proporciona cuenta de lo acomodado que vive él. Así sucede porque Sabas llegó a algunos acuerdos con el gobierno luego de la guerra civil, por lo cual puede sostener numerosos negocios y gozar de una seguridad económica digna.
El coronel vuelve a su casa sin buenas novedades, debido a que Sabas no quiere llevar a cabo tratos con él, pero su mujer se sugiere ser más estable y el coronel vuelve otra vez a casa de Sabas. Ahí, éste le da 400 pesos por el gallo y, además, un adelanto de 60 pesos hasta su regreso, debido a que se iba de viaje. El médico del pueblo aconseja al coronel que no venda el gallo a Sabas, debido a que él lo comercializaría otra vez, pero más caro; no obstante, como el coronel había descubierto que su mujer había empeñado sus alianzas de boda para comer, escoge llevar a cabo negocios con Sabas.

Sabas se marcha de viaje, prometiéndole al coronel cerrar el trato a su regreso. Con el adelanto de Sabas, el coronel y su mujer reorganizan su historia. Por fin tienen comida que llevarse a la boca y el coronel inclusive se facilita unos zapatos nuevos. Un día, cuando el coronel iba otra vez a correos para preguntar por su pensión, alguien le habla de un enfrentamiento de su obsoleto gallo y acude a la gallera, donde lo ve peleando con otro gallo más flaco y más triste. Cuando el nuevo dueño del gallo ve al coronel se justifica diciendo que éste no se encontraba en el hogar, pero el coronel, al sentirse tan vivo observando al gallo peleando frente las ovaciones de los presentes, escoge conservarlo y no venderlo.

Al final de la historia, la mujer del coronel mira anonadada cómo éste vuelve a casa con el gallo en brazos. Le reprocha su actitud y tienen una controversia, otra vez, por causas económicas. La mujer del coronel le pregunta qué van a comer en este momento, a eso que el coronel responde con seguridad: "mierda".

Opinión de El coronel no posee quien le escriba

Nuestro García Márquez ha dicho sobre esta obra: "Yo pienso que es mi mejor libro, sin duda. Además, y esto no es una boutade, tuve que escribir Cien años de soledad para que leyeran El coronel no posee quien le escriba". Una cita que sintetiza realmente bien la simpleza de una obra tan entrañable.

El coronel no posee quien le escriba refleja el sentimiento de desasosiego frente la espera, según nuestro creador. La obra, corto, nos habla de la circunstancia de un matrimonio que no posee qué comer y esperan una aceptable novedad que jamás llega, desesperación que se agudiza con la recurrente tristeza de haber perdido un hijo. En este aspecto, el gallo de pelea representa la promesa, cómo la energía y las acciones nos tienen la posibilidad de llevar a cabo salir de una mala racha.

Con un personaje principal entrañable y noble, El coronel no posee quien le escriba piensa acerca de la espera y sobre la integridad, debido a que ésta puede tambalearse en un mundo donde los hombres como el coronel, con valor y principios, son dejados y sustituidos por otros como Sabas, que representan la ambición y el hambre de poder, llegando inclusive a pisotear a sus antiguos camaradas de pelea.

Como toda obra de García Márquez, El coronel no posee quien le escriba es una lectura poética, despacio, que auguraba el poder de la pluma de quien se transformaría en uno de los especiales escritores de la literatura hispanohablante, culminando su trayectoria con Cien años de soledad.

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